
"El primer báculo, se que estas ahí, mas luego te moverás...
ciertamente no eres un ser, mi primera lágrima..."
Desperté al fin, el sujeto seguía ahí, no se movía y a cada momento que pestañeaba, me daba la espalda...
-¿Supongo que te has enojado?- le grite desde mi altar, de pronto una de las pequeñas luces salio de mi cuerpo, se empezó agitar rápidamente, y la seguí mientras bajaba por la inmensa escalera, la luz me guió cerca de aquella espalda que triste miraba hacia otro lado...
-¿Que pasa?, ¿Por que el alboroto? si se que el no me quiere mirar- le explicaba aquella luz que rápido se movía, sentía que algo helado corrió por mi espalda, mire hacia atrás estaba aquella figura...
-¿Tu fuiste?- me preguntaba en el momento, por que me sentía tan cercano a lo que fui, como cuando lo fui arriba, cuando salí de aquella habitación, creo que es un paso, eso aclara la situación, la luz seguía temblado, después parpadeaba, la sentía noble y dispuesta, tenia un algo, no lo sabia bien, pero me recordaba algo, que no tenia imagen, era un comportamiento, derepente se introdujo en un agujero que estaba en el suelo, mire hacia abajo y de la nada creció una vara, su forma terminaba en una esfera, la eleve claro esta, la luz salio después y me miro, no lo se simplemente, sentí una mirada...
-¡Hermano!- me nació decir eso, sentía de nuevo los cosquilleos, mis dedos se movían al compás del silencio, sabia que todo venia luego, mire la escultura, hermano guia, tu te llamaras Sócaro, sera quien me diga las respuestas, de cada pregunta que haga, empecé a reír, pero todo se fue desvaneciendo cuando no escuchaba nada que venia de él, ni una sola respuesta...
-Hermano, despierta te lo ordeno- le dije pasivo, pero no respondió, con mas ansias grite, agite mis brazos, luego tantee su espalda con mi oreja, para oír, por un momento creí que se oía algo, pero no era nada, el mas mínimo sonido me diría algo, la agonía de no recibir nada, una gota cayó en mi mano, revise el cielo, no era nada, vi mis ojos, eran aquellos que alguna vez durmieron, la luz me seguía mientras que con el báculo golpeaba la tierra, se elevaba el polvo blanco, la rabia me ha ganado, -!Solo el o yo quedara vivo¡- grite fuerte y golpeé con fuerza la espalda, el crujido espantoso, al igual que la piedra sangro, como si estuviese vivo -¡He matado!- solo me digne a reír, emoción, alegría, son vanos recuerdos que ahora viven, en este momento, camine cansado arrimándome con el báculo, la luz se quedo a la distancia y yo en el trono, meditabundo...
- Goza, del dolor de algo incierto, que solo estoy- divisé que la luz seguía allá -!Ven!- le ordene, pero no obedecía -Uno mas que me desobedecía...
- el cansancio me estaba ganando, sentir como algo y luego no lo ser, hasta creo que agotarse es reír hasta acabarse -Pronto terminara el cansancio, ¿Por que lo que no habla sangra y lo que si habla no lo hace?- mire detenidamente nadie parecía responder, no entendía, nadie recibía mi llamado-Pido clemencia, soy yo quien sufre!, ahora callado, al fin cerrare mis ojos- pero al momento de cerrarlos...
-Porque quizás aun no ha aprendido ¿que es estar vivo?....




